Spiagge Di Napoli y sus fusilli al fierrito, un clásico entre bodegones

En el límite entre Almagro y Boedo, está Spiagge Di Napoli, un bodegón de los que quedan pocos en CABA. Con un frente que quizás no llame tanto la atención, pero lleno de gente esperando para entrar. De una lado, esperan los que buscan una mesa para dos, del otro grupos más grandes. Difícilmente veas que alguien deja la fila, y eso es el mejor augurio de la comida que vas a encontrar dentro.

Spiagge Di Napoli es un bodegón, con todas las letras, y desde 1926 sirven platos simples con mucho sabor a hogar. Se especializan en pastas, su insignia son los fusilli al fierrito, o fucciles, como quieras escribirlo. Pero tienen una carta amplia con minutas, picadas, platos con carnes, y una buena selección de postres, entre los que podés encontrar opciones para todos los gustos.

Spiagge Di Napoli

El ambiente es familiar. Las mesas de madera siempre cubiertas con un mantel de tela a cuadros y un cobertor de cuerina para evitar que los manteles junten suciedad y las mesas se puedan limpiar fácil de líquidos y migas. No bien cruzás la puerta de entrada, encontrás un salón grande con mesas amuchadas, bastante cera entre sí, dejando pequeños pasillos para que los camareros puedan circular.

Al final del salón, un mostrador y barra, donde se pasan las comandas, preparan los platos para el despacho, heladeras con los postres, y una gran cantidad de patas de jamón colgadas del techo que son todo un espectáculo en sí mismas.

La atención es un capítulo aparte. Los camareros son verdaderos artistas del oficio. De esos que están con camisa, te toman el pedido de una vez, se acuerdan de todo y cada detalle que les digas, y te hablan lo justo y necesario. Resuelven y ejecutan con precisión y celeridad, moviéndose sin parar por esos estrechos pasillos que quedan en el salón.

Ni bien te sentás, el pan y la manteca Ilolay junto a la carta son parte del alma del lugar, en una bienvenida que automáticamente te pone en situación. Casi por inercia, sabés que tenés que abrir una manteca y ponerla sobre un pan para que, mientras elegís lo que vas a pedir, ya empezás a disfrutar de la propuesta del local.

La carta tiene varias páginas. En las entradas vas a encontrar clásicos como el matambre con ensalada rusa, fiambres como jamón crudo, sopressata, longaniza, y una buena selección de quesos. Pero también picadas que combinan fiambres, quesos y antipastos como berenjenas en escabeche, lengua a la vinagreta, croquetas, rabas, morrones asados.

Spiagge Di Napoli

Es fundamental saber que, en especial las picadas son gigantes. La más chica de todas es la media picada, y es perfecta incluso para 4 o hasta 6 personas. Porque no te querés llenar con la picada, y en serio son super abundantes. Con lo que, si son muchos en la mesa, podés pedir media picada y quizás algún extra y no más. Para poder llegar bien hasta el postre.

En el apartado de platos principales podés elegir entre minutas, parrilla, pollos, pescados, algunas cuantas guarniciones y las impecables pastas caseras de la casa.

Vas a ver milanesas, niños envueltos, albóndigas, opciones variadas de parrilla como asado de tira, bife de chorizo, vacío, costillas de cerdo, chorizo, morcilla, pero también pollo a la provenzal, a la portuguesa, al ajillo, o cazuela de calamares o mariscos junto a un buen filet de merluza o rabas a la romana. O hasta, si te animás, caracoles.

Tienen ensaladas con ingredientes a tu gusto que podés armar y combinar como quieras, o ir por todo y pedir una tortilla de papas con o sin chorizo colorado.

Pero, para mi, la magia, y pedido obligatorio está en la página de pastas. Cuando llegues a esa página vas a ver un espectacular cuadro donde vas a ver los precios entre las diferentes combinaciones de pastas y salsas que tienen disponibles.

Salvo alguna opción, la mayoría de las pastas son caseras y las cocinan a la minuta, con salsas muy bien preparadas, y un sabor casero muy característico. Podés elegir entre ravioles, ñoquis, canelones, lasagna, sorrentinos, y combinarlos con tuco, pesto, scarparo, príncipe di Napoli, bolognesa, albóndigas o estofado.

Spiagge Di Napoli

Pero si querés ir por el buque insignia de Spiagge Di Napoli, tenés que pedir los fusilli al fierrito. Una pasa con mucho cuerpo, casera, con huevo, que estiran en tiras y luego aprietan con un fierrito muy finito para que la cinta se enrolle un poco y quede como una especie de rulo alargado.

Es una pasta un tanto gruesa, que sirven al dente, para comer con cuchillo y tenedor. En un plato hondo que rebalsa y, spoiler, seguramente haga que termines con alguna salpicadura de salsa. Que, si querés una mancha con el mejor recuerdo, los fusilli al fierrito pedilos con tuco y pesto. No lo vas a ver directo en la carta, pero podés pedir ambas salsas. La mezcla de lo profundo del tuco con lo fresco y, aunque suene mal, aceitoso del pesto, hace un combo para repetir una y otra vez.

Que, por si fuera poco, las pastas, además del disfrutarlas en el salón, podés comprarlas frescas cuando te vas, para darte otro festín luego en tu casa.

El servicio y despacho, literalmente, vuelan. Las entradas, como son frías o fritas al momento, la mayoría no demoran más de 10 o 15 minutos en estar en tu mesa. Y los platos de pasta también, en el peor escenario con el salón repleto, vas a tener unos 10 minutos hasta que lleguen.

Pastas que, sin miedo, te sirven junto a un plato totalmente lleno de queso recién rallado bien finito para que puedas poner sin miedo al éxito a tus pastas a medida que las vayas comiendo. Queso, que termina de mezclarse con cualquiera de las salsas de la carta y haciendo un espectáculo bocado a bocado, listos para que remates con un buen pedazo de pan al final.

Si, de casualidad, tenés espacio como para los postres, igual que con las picadas de entrada, tené en cuenta que no mezquinan en absoluto las porciones. Infaltables como el queso y dulce, mousse de chocolate, tarantela, flan con una mórbida cantidad de dulce y crema, panqueques, zapallos en almíbar, o hasta una isla flotante.

Para mi, el tiramisú es un obligatorio. Es realmente muy bueno, pero enorme. Lo sirven en un copón gigante y alcanza para compartir entre 4 personas al menos. Incluso si te gusta mucho el dulce, la porción es sumamente desafiante para una sola persona.

Tienen también los postres helados clásicos como el almendrado, charlotte, bombón, don Pedro o hasta ensalada de frutas y más para que puedas refrescar un poco el cuerpo antes de salir después de tanta comida.

Spiagge Di Napoli

La cuenta, siempre sorprende, y para bien, porque los precios son super justos. Sin importar los cambios de precios, siempre mantienen una propuesta variada y accesible para que puedas ir, volver una y otra vez, sin dejar un dineral.

Spiagge Di Napoli es un lugar que no tiene lujos, ni trata de venderte algo más que lo que es: un excelente bodegón especialista en pastas. Con un servicio rápido, porciones abundantes, comida muy bien preparada, sabores de casa, y aunque tengas que esperar para entrar, vas a querer volver una y otra vez.

Y sobre eso, sí, es raro no esperar. Para dos personas, a veces es más rápido el ingreso, o incluso no tenés espera, pero si vas en un grupo, podés estar una o dos horas con facilidad esperando para entrar. Eso sí, una vez dentro, nunca te van a apurar para que te vayas, así que podés disfrutar tranquilamente.

Es clave estar en la puerta ni bien abren a las 12 hs, todos los días de la semana, y por la noches a las 20 hs, de lunes a sábado. Y los fines de semana, la fila esperando por entrar es parte de la postal que vas a ver sí o sí en la puerta del local.

  • Dirección: Av. Independencia 3527, CABA.
  • Días y horarios: mediodías de lunes a domingo de 12 hs a 16 hs, y noches de lunes a sábado 20 hs a 24 hs.
  • Instagram: https://www.instagram.com/spiaggedinapoli

Facundo Daniel Tula

Facundo Daniel Tula

Apasionado por la gastronomía. Autor y creador de Diario del Comer. Especialista en marketing digital, comunicación y redes sociales.

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